jueves, 4 de marzo de 2010

Hablando del Rey Verona

Una de las clases que estoy tomando en la universidad es "El niño y su ambiente social", en donde se discuten temas sociales que puedan influenciar en el niño. En los primeros días de clase el profesor nos mostró fotos de familias alternativas, donde incluían a transexuales, transgénero y el hombre preñao tal fue el impacto que durante las próximas dos semanas las conversaciones de un grupo de compañeros de la clase de EDFU 4006 ha sido el homosexualismo en Puerto Rico, incluyendo discusiones de personas conocidas, como identificar si una mujer es un hombre (en donde puse a prueba lo que había comentado en el blog de Nerdote), pitchers y catchers, etcétera. Todo esto fue resaltado por la noticia del transgénero más famoso de Puerto Rico se lo iba a mochar el pasado fin de semana. La cosa no fue la noticia ni el impacto en las comunidades hetero y gay; sino como rayos el mundo y la televisión confabularon con el hecho.

Era sábado por la noche y acababa de terminar de ver la película de Vicente y Jorge Luis (la pareja homosexual boricua por excelencia) de los yoleros y su odisea al llegar a la isla. Decido cambiar canales y me tropiezo en TVE con una película llamada 20 Centímetros. Pensando lógicamente que todas las películas con medidas han sido de acción me quedo a ver que hay. Empiezo a leer la info, y coincide que la trama de la película es similar a lo que le sucedía a la Disdier (la protagonista era un transexual que quería eliminar ese exceso de 20 centímetros, hence the title). Vamos a darle un resumen: Travesti narcoléptica busca dinero para su operación, pero se enfrenta a una serie de conflictos generados por la longitud del aparato, incluyendo que su novio estaba enamorado de la trompa, pero al final es una feliz mujer. Otra cosa, la actriz que personifica al travesti es mujer, y pueden ver los números musicales generados por el sueño en Youtube.

De la nada me acordé de otra transexual que ya era operada, no uno a punto de ser ni un poser, una ya cortada completamente. Hablo de la transexual más joven del mundo, Kim Petras.
Anteriormente conocido como Tim, esta alemana ya tenía miedos de tener barba y voz aguda desde que tenía 7, toma hormonas desde 12 y como regalo de Sweet Sixteen se operó. Ahora con 18 añitos, lo único que le falta sería la condrolaringoplastía, pero no puede debido a una exitosa carrera musical allá en Alemania. Aquí una entrevista en español (I II III).

Ya se sabe que Verona tiene el record de ser la primera transexual boricua. Ahora, no quiero que vengan las revistas faranduleras y chismosas de barrio a preguntar si le dieron lo que tenía de hombría en un frasquito con formailna para que lo guardara en el baño como The Fly.

5 comentarios:

Alkarah José Hirán dijo...

Uy, eso de la alemana (¿aleman?) ese esta bien algarete. O sea, desde los 7 años tenía ganas de ser nena, esa gente nace así, no se hacen. Tal vez no puedan evitarlo, al igual que uno no puede evitar mirar pa'l lao cuando pasa una mujer culona.

Pero sigo pensando que eso es igual que la gente que nace negra y quieren ser blancos, sencillamente no apruebo que la gente no se quiera así mismo.

Y yo también me acuerdo del botiquín de Brundle Mosca.

JavierOmar dijo...

Así es la vida, nadie se quiere a si mismo.

Kofla Olivieri dijo...

Cada loco con su tema, lo importante es que sean feliz...la pregunta de los 64 mil chavitos, ¿no que son carisimas esas operaciones? saludos...

JavierOmar dijo...

Eso cuesta bastante, pero si ahorran o recaudan el dinero entonces se la hacen. Verona todo el mundo sabe que es modista, la de la película se prostituía, y Kim Petras es la Hannah Montana alemana. Con los chavos baila el chango y le cortan el malango.

Anónimo dijo...

jajaja no es que no se quieran a si mismos es que cuando ha tecnología que puede ayudara establecer un balance perfecto entre tu cuerpo y tu alma pues lo tomas y ya, es sumamente importante que la gente en general empiece a entender los sufrimientos y situaciones por las que pasan estas personas, y les comento que no importa si lo aprueban o no ellos van a seguir buscando su felicidad si necesidad de pedirle permiso a nadie.
no lo tomen a mal pero debemos empezar a entender esta gente y aprender a vivir en una misma comunidad si estar gastando nuestro tiempo criticando y comentando de situaciones que no conocemos.